Chalecos salvavidas automáticos
Los chalecos salvavidas automáticos se inflan al contacto con el agua mediante un sistema de CO₂. Son cómodos para llevar durante largas travesías porque ocupan menos espacio que un chaleco de espuma y permiten moverse con más libertad en cubierta.
También existen modelos de activación manual, que se inflan tirando de un cordón. En ambos casos, es importante revisar periódicamente la botella, el disparador, la cámara de aire y el estado general del chaleco.
Chalecos salvavidas de espuma
Los chalecos de espuma ofrecen flotabilidad permanente y no dependen de ningún sistema de inflado. Son una opción resistente, sencilla y práctica para muchas actividades náuticas.
Suelen utilizarse en navegación costera, actividades deportivas, embarcaciones auxiliares, vela ligera y salidas donde se busca un chaleco fácil de usar y de bajo mantenimiento.
Chalecos salvavidas para niños
Los niños y bebés deben llevar siempre un chaleco salvavidas adaptado a su peso, talla y constitución. No se recomienda utilizar chalecos de adulto en menores, ya que podrían no ajustarse correctamente ni ofrecer la flotabilidad necesaria.
Antes de comprar un chaleco infantil, conviene revisar el rango de peso recomendado por el fabricante, el sistema de cierre, el ajuste al cuerpo y si incluye elementos de seguridad como asa de rescate, silbato o colores de alta visibilidad.